La cultura china entiende el Universo desde la existencia de
dos fuerzas cósmicas, opuestas y complementarias, el
yin y el yang, que, cuando se combinan y equilibran
producen una perfecta armonía. La eterna interacción
del yin y el yang mantienen al mundo en permanente
transformación.
Debemos tener presente, que esta oposición está
basada en la búsqueda del equilibrio. Seguramente ningún
fenómeno podrá persistir eternamente en su naturaleza
particular sin cambios, representará sin dudas el fundamento
mismo del movimiento perpetuo del universo, mutando y equilibrándose.
Asi vemos que todos los fenómenos perceptibles ya sean
abordados por la ciencia, la filosofía, el arte o cualquier
dialéctica fundada en la dualidad pueden expresarse en
terminos de yin y yang.
Con frecuencia nos dejamos llevar por uno de los dos aspectos.
A veces somos más yin, y luego cambiamos haciéndonos
más yang o viceversa. Estos principios pueden
aplicarse a la casa propia, al trabajo, a las comidas, etc.,
pudiendo hacer que trabajen a nuestro favor de acuerdo a las
necesidades del momento.
Las fuerzas yin y yang del Fong Shuei están
presentes en todo aquello que nos rodea. Los chinos definen
como Tao (el camino), a la búsqueda permanente
de armonía y equilibrio entre yin y yang.
Si nuestro ambiente tiene demasiado desequilibrio nos dominarán
las fuerzas negativas produciéndonos dificultades y hasta
enfermedades.
¿Y donde encontramos estos atributos?
Yang representa el cielo, la energía positiva, el calor,
el movimiento, la vida; yin representa la tierra, las fuerzas
negativas, el frío, la quietud, la muerte. El alivio
solo se percibe en relación con el dolor, la felicidad
en relación con la infelicidad, el dia en relacion con
la noche. El verano da paso al invierno, el que luego dejará
volver al verano.

La teoría del yin y yang está omnipresente
en la cultura tradicional china: medicina, astronomía,
agricultura, política, caligrafía, pintura, música,
arquitectura, cocina, artes marciales, ajedrez... toda la actividad
humana puede pasar equilibradamente por estos fundamentos.
Sin embargo, debemos tener presente la complejidad y relatividad
de estos conceptos. Todo, absolutamente todo, cambia transformándose.
Entonces lo que hoy nos aparece como yang, mañana
puede haber mutado hacia yin. El Feng Shui nos plantea
ser más concientes de los esos cambios a nuestro alrededor,
para poder adaptarnos a ellos consiguiendo el equilibrio y la
felicidad.