Feng
Shui
(Feng Shui)
El arte de vivir en armonía |
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EL
FENG SHUI Y EL TAO
Por el Arquitecto Mikel Barriola
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El Feng Shui, milenario arte chino para la armonía con el hábitat
proviene de una forma de pensamiento llamado Tao. En su traducción
más sencilla y quizás más exacta y completa Tao significa camino,
vía, carretera. El Tao es una forma de vida, o una forma de
entender la vida, que se basa en la armonía general con los
procesos naturales y por tanto su adaptación a ellos. El Tao
reúne una serie de prácticas personales que incluye las técnicas
respiratorias, la meditación, la disciplina sexual, la alimentación
adecuada, el cultivo de virtudes, la astrología y la geomancia.
El Tao, en vida, busca la armonía entre la mente, el cuerpo
y el espíritu para, con esta preparación adecuada, dar el salto
hacia la inmortalidad. El concepto occidental dice que hay que
"buscar la armonía entre la mente, el cuerpo y el espíritu",
pero ¿cuál es la diferencia entre cuerpo y espíritu? Esta pregunta
puede llevarnos a una discusión y especulación que pueden tomar
el tiempo de una vida. Es decir, no luce como una proposición
clara o práctica. más bien ambigua. El Tao propone una armonía
entre la mente, el cuerpo y el hábitat. La mente comanda la
vida. El cuerpo es su asiento fundamental y el hábitat protege
el cuerpo y toda actividad social. Estos tres son los pilares
fundamentales de nuestra vida. Si logramos el equilibrio en
cada una des esas áreas y a su vez entre ellas estaremos siguiendo
un buen camino, un buen Tao.
El Tao parte de un principio o fuerza originaria. Ella no tiene
características metafísicas, sino que está fuertemente ligada
a conceptos naturalistas. Esto tiene pleno sentido en una cultura
que nace y crece aferrada a la comprensión de los eventos naturales.
La comprensión de los ciclos y el comportamiento de la naturaleza
es fundamental para un pueblo agrario que necesita este conocimiento
para su supervivencia y desarrollo. Lo contrario es su perdición.
Esta búsqueda profunda del sentido más íntimo de las fuerzas
naturales es lo que permite armonizarse con ella. Eso es Tao.
Eso es Feng Shui.
El Tao estudia la relación entre las diversas energías que
unen y se intercalan entre el cosmos, la tierra y los seres
humanos. Estos
tres factores están agrupados en un concepto extraordinario
llamado "Los Tres Poderes": El poder del Cielo, el poder de
la Tierra y el poder de la Humanidad. Entre ellos tres hay un
flujo y reflujo de fuerzas que van más allá de un plano físico
y que crean un tejido de finísimos hilos que lo atraviesan todo.
El Feng Shui trabaja con la comprensión de los Tres Poderes
y busca canalizar las mejores energías y detener las perjudiciales.
El Tao como fuerza originaria se despliega en su primera manifestación
en un par de fuerzas contrarias y complementarias. Una es llamada
femenina y otra masculina. Podrían ser llamadas también negativa
y positiva. En definitiva sus nombres son Yin y Yang. Como todo
está referido a la naturaleza, Yin realmente quiere decir la
ladera sombreada de la colina. Yang quiere decir la ladera soleada
de la colina. Todas las artes y ciencias chinas están relacionadas
con estos conceptos. Las fuerzas o energías se manifestarán
con una mayor intensidad Yin o con una mayor intensidad Yang
y eso es lo que crea la dinámica del universo y de los Tres
Poderes.
Para el Tao, esta energía universal se manifiesta con diversos
nombres y niveles. Por supuesto que estos nombres están relacionados
con la naturaleza y son: Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua.
Estos elementos se usan en la interpretación de las fuerzas
del Cielo, es decir la astronomía y la astrología; las fuerzas
de la humanidad, la medicina china y las fuerzas de la tierra,
la geomancia. Estas fuerzas son básicas para el Feng Shui y
su equilibrio interno en la casa, aunado al análisis de los
factores externos darán el equilibrio buscado.
Al estar íntimamente relacionado con aspectos naturales, el
Tao contempla las fuerzas geográficas y considera que en sus
direcciones está la manifestación de la influencia de los Elementos.
Es así como la dirección Norte-Sur está signada por una fuerza
invisible, llamada campo electromagnético, la cual hace mover
la aguja de la brújula, instrumento precioso del Feng Shui.
La dirección perpendicular a esta, es decir, la Este-Oeste tiene
la tremenda influencia del movimiento aparente del sol, que
dicta la distribución de calor y luz en todos los ambientes.
Entre estos cuatro sentidos principales están además sus combinaciones,
Noreste, Sudeste, Sudoeste y Noroeste, que de alguna manera
combinan todas las influencias. Este sistema de ocho direcciones
o sentidos geográficos, cargados de energías y fuerzas forman
un octógono que es la base gráfica de todas las ciencias chinas,
al igual que los círculos o polígonos de 360 caras. De hecho,
la ubicación de las misteriosas líneas llamadas trigramas, que
son ocho, se corresponden a cada una de las direcciones, ya
que ellos son cada uno un mundo completo que se relaciona por
múltiples caminos con el Yin y el Yang, los Tres Poderes, los
Cinco Elementos y las Ocho Direcciones. A su vez todo desemboca
en una forma más compleja y profunda expresada en el I Ching,
libro clave de todas las artes china.
El Tao, la Gran Carretera, busca equilibrar todos los factores
para que la humanidad avance en un camino de armonía universal,
que permita la comunicación entre todas las partes, que en definitiva
son una misma cosa. Ese tejido debe interpretarse correctamente
en esta vida para hallar en ella la felicidad y en la otra inmortalidad.
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