Para que nuestra
Casa funcione, se requiere que nos conozcamos a nosotros mismos
y sepamos como queremos vivir.
El Feng Shui es el antiguo arte chino capaz de crear armonía y
mantener el equilibrio en el Universo y la Naturaleza. Originalmente
era algo exclusivo de la corte del Imperio Chino. Posteriormente
este arte y conocimiento se propagaron a determinadas familias
fuera de la corte imperial.
Los chinos tienen un gran concepto de la unidad y la armonía de
todas las cosas, basadas en el
chi, energía vital, a través
de la cual todas las cosas en el Universo se manifiestan y se
relacionan. La enfermedad es la disipación del
chi, y su
ausencia es la muerte física. Es por esto que los chinos, siempre
han pensado que las personas deben nutrir y cuidar su
chi,
para garantizar su fortaleza física y espiritual.
En términos simbólicos el
chi es el aliento
cósmico del dragón, la fuente de la buena salud,
la prosperidad.
Construir en zonas donde el
chi se acumula, deviene en
una vida con muchos beneficios para sus moradores. En cambio,
vivir en lugares donde el
chi desaparece rápidamente,
solo nos traerá desgracias y enfermedades.
El Feng Shui nos permite llegar al objetivo deseado. Ahora bien,
es fundamental tener bien en claro que aspecto de nuestra vida
pretendemos mejorar, para aprovechar al máximo sus directrices
y principios. Esto depende exclusivamente de nosotros, debemos
preguntarnos en más de una oportunidad si "aquello"
que nos atrae tanto, es realmente lo que deseamos para nuestra
vida.
La práctica del Feng Shui en Occidente debe tomarse como un retorno
a la vida espontánea, como un regreso a lo natural y correcto,
como una alternativa que nos brinde paz y serenidad en esta época
de confusión, estrés y cambios.
Si estos conceptos nos siguen fascinando, debemos primero y fundamentalmente
tratar de pensar en chino. ¿Y a que nos referimos? A que debemos
aceptar como una ciencia a aquel sistema en el cual los principios
y reglas fueron basados en observaciones y datos estadísticos
a lo largo de los siglos.

Sus teorías son basadas en el pensamiento máximo chino, el
I Ching, penetrando en todas las ramas de la filosofía y del
arte chino, desde la poesía hasta la acupuntura, el
chi kong,
la medicina floral, las artes marciales y el
Feng Shui.
Todo en la naturaleza cambia y nunca es estable. El hombre siempre
cambia y evoluciona, en ningún momento está estancado o detenido
en el tiempo. Despreciar que las cosas se transforman es cerrar
los ojos a los acontecimientos que sentimos durante toda nuestra
vida.
En cuanto al chi malo, los antiguos chinos percibían los movimientos
de la energía de la Tierra en varios sentidos, (actualmente la
Geobiología mide científicamente estas energías, como líneas de
Hartmann, Curry, o Sherman). Los chinos la llamaban
pai hu
xue, punto tigre blanco, siendo su intersección particularmente
dañina para el ser humano y que deben evitarse.
El auténtico Feng Shui adopta varios conceptos, todos utilizados
en la filosofía china, en la medicina tradicional, en la poesía,
en la guerra, en la acupuntura, por citar solamente algunas. Todos
ellos requieren de un buen chi y de su cuidado. No debemos dejar
que envejezca, se debilite o desaparezca, todo lo contrario, debemos
informarnos para tener el conocimiento sobre como mantenerlo vivo
y con beneficios hacia nosotros.
Si el lugar en que se vivimos posee un buen Feng Shui, se estará
seguro de que el dinero, la salud y el amor llegarán a nuestras
vidas trayendo suerte y felicidad.
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El
Feng Shui no es de difícil comprensión.
Todo lo contrario, su filosofía nos indica estar
en armonía con nuestro entorno y la Naturaleza.
Nos indica como entenderla y aprovechar su poderosa energía
positiva.
Nos puede colocar en una situación de privilegio
que luego redundará en buena salud, buena fortuna
y cumplimiento de nuestros objetivos.
Sin embargo debemos tener presente nuestras limitaciones
occidentales, procurando pensamientos amplios para atravesar
la barrera cultural que a veces nos hace dificultoso comprender
determinados significados.
Estamos frente a otro tipo de ciencia: la de la observación
y el sentido común, a primera vista y pensando
en occidental, teniendo en cuenta el mundo que nos rodea...
no parece demasiado poco. |