Se denomina "chi" al flujo sutil de energía que une
todas las cosas del Universo. El flujo de energía que parte
de una entidad hacia otra, constituye la base del Feng Shui.
Cada persona vive bajo la influencia de dos grandes campos de
energía. Para las personas que habitan la Tierra, la energía
chi se manifiesta de manera ascendente, por debajo de
nosotros, y se denomina "Fuerza de la Tierra". Por encima
nuestro, está la energía del Cosmos y la conocemos como
"Fuerza del Cielo".
El chi carece de forma o dimensión, pero a través de
el, todo se manifiesta tanto en el mundo visible, como en el
invisible.
Dado que la fuerza del planeta, se funde con el cielo, se producen
flujos y remolinos de energía chi. Exactamente
lo mismo ocurre en la ciudad. La tipología edilicia,
los accidentes geográficos, los caminos, el ferrocarril,
las fábricas, hospitales, cementerios, etc, influyen
en la naturaleza de esa energía.
El chi circula mejor cuando imita la naturaleza y fluye en curvas
suaves, llevando un continuo movimiento y cambio beneficioso
para nosotros.
Debemos entender que absolutamente nada permanece fijo e invariable
y que los obstáculos al flujo del chi, nos ocasionan
problemas que van desde inhibiciones hasta enfermedades.
Desde
hace miles de años los chinos ven transcurrir su vida
observando el movimiento de su energía. Su visión
equilibrada y cósmica del ser humano se transcribe en
su cultura. El "I Ching", también conocido como el "Libro
de las Transformaciones" describe los patrones básicos de transformación
de la energía. Las prácticas chinas como el chi kong,
las artes marciales, la acupuntura, son formas de corregir y
aumentar la circulación del chi.
También existe una energía opuesta al chi,
es la energía sha, la que transporta las corrientes
dañinas en un determinado sitio con efectos adversos
sobre la familia.¿Y que lo produce?.
Lo pueden producir los materiales de construcción sintéticos;
los sitios con chi estancados (originados en rincones
oscuros; habitaciones desordenadas y con humedad); lugares donde
el chi se mueva rápidamente y en línea
recta (largos pasillos, senderos rectos).
Por ejemplo las entradas pequeñas crean energía
desfavorable, porque el chi pasa con demasiada rapidez
lanzando fuerzas perniciosas a todo lo que encuentran a su paso.
La Arquitectura es una de las primeras en
poner en movimiento las energías favorables o desfavorables
del Feng Shui.
En Occidente a veces se piensa que es necesario tener fe
o se lo confunde con connotaciones religiosas. Algunas escuelas
confunden más a la gente ofreciendo soluciones mágicas
con una serie de técnicas sin base alguna, implantando el
uso de objetos tales como carrillones, espejos, etc.
Estas actitudes van en detrimento del auténtico Feng
Shui, ya que solamente un maestro o profesional del Feng
Shui recomendará el uso de los elementos y formas correctas. |
Muchos factores afectan la energía chi que llega a nuestro
cuerpo: el medio ambiente, la comida, el clima, el lugar de
trabajo, la casa... Nuestra casa misma, influye. Todos nos hemos
sentido a gusto en determinado lugar, sin que tengamos una explicación
rápida a mano. La explicación real es que en ese
lugar había un buen chi para nosotros y es lo
que debemos lograr.
La práctica del Feng Shui consiste en aprovechar al máximo
estas fuerzas vitales para sacar el mayor beneficio de sus efectos
positivos.