| Casa & Hábitat
Para hablar de casas viejas y la vigencia que
proponen aquellos modos de habitar del pasado es necesario expresar
en términos lógicos y racionales
y por consiguiente transmisibles,
aquellas cualidades específicas de la arquitectura de su tiempo.
Es decir, la propia riqueza derivada de sus conflictos
y sus logros para establecer
un puente temporal hacia el presente que culmine en un nuevo
estado físico que contemple los modos y los usos contemporáneos
del habitar. Haciendo un poco de historia las casas
de patios, son las casas que la Argentina adopta del modelo
europeo. La separación entre
áreas de habitación y de servicio, marcan los modos de organizarlas
hasta entrado el siglo X.
Estas casas de patio, individuales o colectivas de uno o dos pisos
que forman unafachada continua,
comenzarán a alternar con las primeras casas
compactas de origen nórdico,
produciendo una articulación equilibrada sobre el frente urbano.
Ya desde la última mitad del siglo XIX se adoptará el modelo de
casas de habitaciones en hilera alrededor de un patio, dando respuesta
a una visión del hombre y la familia en unmedio ordenado con un cierto grado de privacidad.
La
casa es el resultado de la máxima
particularización del espacio arquitectónico. Se constituye
como el refugio de todo
lo negativo e inquietante de la ciudad y la vida urbana. La calle,
a principios de siglo, representa para gran parte de la población
de la creciente ciudad un lugar a veces indeseable e indecente (mujer
de la calle, niños de la calle, andar callejeando) del que es
necesario aislarse.
La seguridad de tener los chicos jugando en el patio, los aromas
de las plantas y frutales que intentan combatir el mal olor proveniente
de las calles y del mercado, la sala casi siempre deshabitada que
aísla del ruido del exterior,
sólo usada para recibo de visitas cuando la ciudad se aquieta, son
todos indicios de que la casa no sólo se realizaba para la vida
familiar y su confort sino que también representaba la respuesta
a la relación vivienda-ciudad.
Estas casas de patio se fueron amoldando a lotes urbanos angostos
y profundos organizando los ambientes en hilera (en forma de chorizo).
Por más de un siglo la casa
de habitaciones en hilera fue la respuesta a las necesidades
de la casa popular, absorbiendo loscambios
de la composición familiar y su crecimiento. Permitía
al inmigrante la capitalización
paulatina en dos aspectos: la valorización
del lote, con la creciente infraestructura urbana y poder materializar
los ahorros de la familia con una construcción por etapas, de simple factura, en la que no pocas veces
participaban parientes y amigos. Además la casa popular irá tratando
de convertirse en una casa burguesa al mismo tiempo en que el habitante
enriquecido dotará de mayores lujos y confort su vida cotidiana.
EN EL PRESENTE ESTA NOCIÓN DE REFUGIO SE VINCULA TAMBIÉN A LA CUESTIÓN
DE USO DE LA CASA COMO UN “APARADOR” DE ELEMENTOS DE CONFORT FORMADO
POR UNA SERIE DE APARATOS ELÉCTRICOS DOMÉSTICOS QUE SIMPLIFICAN
LAS TAREAS DEL HOGAR, Y AQUELLOS QUE BRINDAN LA POSIBILIDAD DE ENTRETENIMIENTO
AÚN “QUEDÁNDOSE EN CASA”.
LA CASA, YA SEA ESTA GRANDE O PEQUEÑA, REQUIERE HOY DE ESTOS ATRIBUTOS
Y DE ESTE EQUIPAMIENTO.
El siguiente artículo está
en este sitio gracias a la autora:
Arq. Silvia N. Longo
Master en Patrimonio Urbano, Restauración
y Ciudad
Universidad Nacional de Rosario - Universidad
de Valladolid
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