Casa&Hábitat
El estudio de las radiaciones cosmotelúricas que existen en
múltiples puntos y zonas de la superficie terrestre, nos muestra
la interrelación que existe entre todos los fenómenos naturales
y los procedimientos biológicos (portadores de vida). Comprendemos
como el ser humano no depende tan sólo del alimento que come
o el aire que respira, sino que sobretodo existe una energía
sutil en constante vibración, que anima y estructura a los seres
vivos, a la tierra y al Universo todo.
Médicos, Físicos, Arquitectos, Radiestesistas y un número cada
día mayor de investigadores libres, estudian y realizan permanentes
aportes a ésta nueva ciencia multidisciplinaria que es la GEOBIOLOGÍA.
Se estudian los efectos de radiaciones telúricas sobre la vida,
líneas magnéticas, ionización del aire, perturbaciones electromagnéticas,
contaminación eléctrica, etc.
La vida se manifiesta en un permanente intercambio de energía
con el entorno. Las distintas formas de vida que habitan este
planeta se adaptan de diferente manera a cada tipo de energía,
y lo que puede ser bueno para algunas, es nocivo para otras.
La
GEOBIOLOGÍA es una ciencia integradora, a la vez nueva y antiquísima.
Estudia los efectos sobre la vida orgánica en particular sobre
el ser humano, de los distintos tipos de energía, desde las
radiaciones más densas hasta las vibraciones más sutiles.
Entre sus antecedentes más remotos encontramos el antiguo arte
de los geomantes chinos (FENG SHUI), practicado en Oriente desde
hace más de cuatro mil años.
La importancia fundamental de la GEOBIOLOGÍA radica en
su aplicación sobre la vida humana, pues muchas enfermedades
agudas y crónicas tienen entre sus causas la exposición a radiaciones
nocivas que por lo general son inadvertidas.
Nuestras casa y lugares de trabajo son los sitios donde pasamos
hasta más de un tercio de nuestro día. Nuestra cama o nuestro
escritorio pueden estar bajo la influencia de varios tipos de
radiaciones consideradas nocivas para el ser humano.
Dentro del mar de energías invisibles en que vivimos inmersos,
en esos lugares sin saberlo, podemos estar expuestos a:
Es parte de la filosofía de los geobiólogos no alarmar,
sino hacer tomar conciencia y dar consejos pertinentes para mejorar
la calidad de vida y armonizar, dentro de lo posible, al ser humano
con su entorno.
Restaurar el equilibrio psico-físico depende tanto de nuestras
actitudes internas como de las influencias ambientales.
A veces las soluciones son sencillas. Otras veces nos encontramos
con verdaderos desafíos. Es fundamental, en todos los casos la
identificación y ubicación exacta de las fuentes de radiación,
y de los agentes desequilibrantes. Tal es el trabajo de los investigadores
en GEOBIOLOGÍA.