El mundo ha sido y sigue
siendo bicicletero para mucha de la población mundial, en contra
de lo que muchos dicen, son los países más cultivados y científicos
los que desesperadamente convierten sus carreteras en ciclopistas
para erradicar la plaga automotriz de sus mejores y cultísimos
sitios, en sus principales y elitistas ciudades.
Por ser a la vez genial mecanismo, el ejercicio más practicado
e irrenunciable transporte libre, igualitario, limpio, flexible,
simple y sobre todo individual, la excepcional bicicleta ha perdurado
por varios siglos y tuvo su época dorada hace 100 años.
Pero para la locomoción práctica en las selvas urbanas más peligrosas,
seguir tratando de perfeccionarla nos ha bloqueado el pensamiento
para crear otros conceptos, que sigan siendo personales pero mas
sencillos y superiores al poder explotar la moderna tecnología
de que disponemos ahora. La tradición ha tenido que dar paso a
la tecnología hasta en las más recalcitrantes mentes en todos
los campos, pero es determinante entender qué tan seguro es tener
una idea correcta 50 años antes o 5 años más tarde.

Irresistiblemente hemos acabado
con la vida en muchas regiones y lo seguiremos haciendo en las
que nos quedan, no obstante que son insuficientes para todos y
sabemos lo que se tiene que hacer. Prepotentemente seguimos desperdiciando
el talento en la codicia, vemos que hace tiempo desencadenamos
una era de supervivencia.
De la noche a la mañana las ciudades
se verían transformadas, si
auténticamente
se aplicaran las leyes que dan prioridad al peatón, y después,
esta preferencia deberían merecerla en este orden quienes transitan
con menor masa y velocidad y así sucesivamente, hasta llegar a
los más contaminantes, pesados, ruidosos, veloces y por ende peligrosos,
a quienes se los debería confinar a carriles donde no puedan generar
daño alguno.
Nos sorprenderíamos al ver la mayoría caminando lo caminable,
pedaleando lo pedaleable, y se desataría seguramente la creatividad
de millones de transeúntes para inventar prácticos aparatos civilizados
de locomoción aplicando la biomecánica, la ergonomía en utilitarios
minimalistas, artilugios híbridos que mezclen los principios elementales
de las máquinas más simples, con las más sofisticadas tecnologías
actuales, para poder desplazarse dentro de los carriles preferenciales.
El Transporte público presentado a menudo como una solución, también
aporta lo suyo ya que si bien constituye aproximadamente el 20%
del parque automotor (aproximación general) cuando se multiplica
por el uso intensivo y se considera que su ocupación en promedio
es parcial, se concluye que contamina más que todos los vehículos
juntos.
Para tener una mayor aproximación al problema podemos ver como
se ataca al mismo en algunas ciudades europeas, "Ciudades libres
de coches" es una red de municipios que reúne aproximadamente
65 ciudades, de la Unión Europea, como de los no miembros, cuyo
objetivo es promover una nueva cultura de la movilidad. La principal
prioridad de esta red es mejorar la calidad de vida urbana para
todos los ciudadanos propugnando un uso racional de los coches
privados, aumentando la concientización entre los que toman decisiones
y los ciudadanos sobre el impacto negativo del tráfico urbano
sobre el medio ambiente.
Casa&Hábitat